ERES EL VISITANTE No:

 

INICIO HERMANAMIENTO
 

DESCRIPCIÓN HISTÓRICA


 

Los dos departamentos, con una población aproximada de 600.000 habitantes, se caracterizan por su potencial económico y prácticas productivas similares, con la explotación maderera, el café, la ganadería y granos básicos como principales rubros de la actividad productiva. Asimismo, se destacan características comunes respecto a sus niveles de pobreza, figurando sus municipios entre los más pobres de ambos países. En el Departamento de El Paraíso, Honduras, que comprende 19 municipios, 9 acusan índices de pobreza malos o muy malos y los restantes presentan un estado deficiente (8) o regular (2). Por su parte, en Nueva Segovia, Nicaragua, que comprende 12 municipios, 6 están en la categoría de pobreza severa, cuatro acusan pobreza alta, uno es de pobreza media y apenas uno, el municipio cabecera, presenta condiciones de baja pobreza. 

La población de ambos departamentos es mayoritariamente rural (hasta un 80-85% en algunos de los municipios), distribuida en pequeños asentamientos (aldeas y caseríos) de menos de 500 habitantes. Existe una población étnica, mayormente en los municipios de la zona oriental, con población Miskita en el municipio de Wiwilí en Nicaragua y población con fuerte arraigo a la cultura Chorotega en el municipio de Mozonte.

 

Adicionalmente, estos municipios han sido tradicionalmente excluidos de los beneficios del desarrollo, marginados de los procesos de presupuestación y planificación nacional, resultando en un limitado acceso de su población a los servicios sociales y productivos. Esta condición fomenta el desplazamiento poblacional hacia uno y otro lado de la frontera, especialmente para acudir a la prestación de servicios médicos y educativos. Por otro lado, los servicios productivos son escasos, mayormente concentrados en las cabeceras departamentales, y su acceso se dificulta por contar con deficientes redes de caminos rurales no pavimentados. 

Además, se constata en estos territorios la existencia de un deterioro paulatino de los recursos naturales, principalmente de los bosques de pino, teniendo como principales causas: i) el uso indiscriminado y no planificado de los recursos naturales de la zona, principalmente del recurso forestal; ii) afectaciones resultantes de fenómenos naturales como el huracán Mitch; iii) la incidencia de la plaga del gorgojo descortezador del pino, provocando la destrucción e considerables áreas boscosas; iv) los macro-incendios forestales, comunes en la temporada seca; v) la recurrencia de actividades agrícolas inapropiadas provocando el avance de la frontera agrícola y cambios indeseados; y  vi) la contaminación de los mantos acuíferos. Todo esto ha motivado a las comunidades, empresariado y gobiernos locales de la zona a buscar soluciones conjuntas a los desafíos de su propio desarrollo, incluida la gestión ambiental sostenible de sus territorios.

Entre las potencialidades comunes en materia de gestión de recursos naturales se destaca que los municipios de ambos departamentos comparten: i) aproximadamente 274 kms de frontera común, encontrándose enclavada entre ambos territorios la cordillera Dipilto-Jalapa, con un abundante potencial en ríos, flora, fauna y paisaje; y ii) un potencial económico significativo en cuanto al aprovechamiento de importantes recursos forestales. Las mancomunidades de ambos territorios trabajan actualmente en la delimitación y propuesta a sus respectivos gobiernos para la declaración de un área de reserva bajo los sistemas nacionales de áreas protegidas de cada país. Además, respecto a la gestión forestal conjunta, han priorizado los siguientes productos y servicios: i) Mecanismos y estructuras para fomentar la participación en la planificación y gestión territorial; ii) valoración y uso económico del bosque, productos y servicios; y iii) política y legislación territorial y socio-ambiental de carácter regional.

Tradicionalmente, las mujeres de esta zona no han sido partícipes en los procesos de toma de decisiones y se encuentran poco representadas en la vida política local. Por ejemplo, apenas recientemente, como consecuencia del proceso electoral del 2004, uno de los municipios de Nueva Segovia es dirigido por una Alcaldesa (Dipilto). Este es también el caso de Honduras, donde apenas uno de los 19 municipios del Departamento es rectorado por una Alcaldesa (Danlí).

 Los municipios de ambos departamentos se encuentran todavía en proceso de recuperación del tejido de relaciones sociales y culturales históricas, interrumpido a lo largo de los años 80 por las circunstancias geopolíticas vividas en la frontera entre ambos países. Lo anterior dejó muchas secuelas en la zona, en particular problemas de desplazados, población lisiada como consecuencia de los campos minados, y una clara postergación de las inversiones formales del Estado, que contribuyó al déficit en equipamiento e infraestructura social y económica, en ambos territorios.

Hermanamiento |